Senso-ji, Fushimi Inari, Kiyozumi-dera... muchos de los destinos turísticos más visitados de Japón son templos y santuarios, y muchos otros menos conocidos se encuentran por todo el país, incluso en las áreas urbanas.

Visitar estos lugares sagrados ha sido una tradición importante para los japoneses, especialmente durante el año nuevo, donde largas filas de gente rezando por un buen año se forman frente a los templos y los santuarios más importantes. Y mientras incluso algunos nipones no conocen del todo el protocolo y la etiqueta necesaria al visitar un templo o santuario, con esta guía podrás hacer las cosas de la manera correcta sin contratiempos.

Reseña

El acto de visitar y rezar en un templo o santuario se conoce como omairi y cuando se hace en año nuevo se llama hatsu-moude.

Santuario Atsuta (Créditos de foto: Tom Roseveare)
Santuario Atsuta (Créditos de foto: Tom Roseveare)

Un asunto que preocupa a las personas es la creencia que rezar en demasiados templos y santuarios es de mala suerte, pues da la impresión de que son personas codiciosas. Sin embargo, esto es un simple mito pues cada templo y santuario tiene su propio conjunto de virtudes divinas, así que no te preocupes de tener que elegir solo uno de los muchos hermosos templos o santuarios de Japón.

Diferencias entre templo y santuario

De primera instancia no parece ser una cuestión difícil pero incluso muchos japoneses no conocen la respuesta.

Hay dos maneras fáciles de diferenciarlos. En primera, los santuarios tiene una sola entrada llamada torii que separa al mundo terrenal del sagrado, mientras que los pórticos de un templo, llamados sanmon se parecen más a una gran casa más que a una entrada. En segunda, los templos casi siempre tienen imágenes y estatuas budistas, mientras que los santuarios no.

Por ende, para resumir las diferencias en una sola oración, los dioses residen en los santuarios, mientras los Budas están en los templos.

Visitando un santuario

Haz una pequeña reverencia antes de entrar al arco torii y ten en cuenta que debes caminar por las orillas del camino al santuario en vez de ir por el centro. El centro y los torii son para los dioses, no para los humanos.

Una chōzuya decorada con un dragón (Créditos de foto: Tom Roseveare)
Una chōzuya decorada con un dragón (Créditos de foto: Tom Roseveare)

De camino al santuario podrás ver un pequeño pabellón con una pileta llena de agua (llamada chōzuya); aquí es donde deberás purificarte antes de llegar al salón principal. Para esto se llena el cucharón con agua y enjuagas tu mano izquierda y luego la mano derecha. Luego, deberás enjuagar tu boca sosteniendo el cucharón con la mano derecha y frotando gentilmente con la mano izquierda; ¡no lleves el cucharón directamente a tu boca! Finalmente, sostén el cucharón de manera vertical para que el agua sobrante escurra por el mango y se limpie. Si estás de visita en temporada invernal ¡no te saltes este paso solo porque hace frío!

Cuando llegues al recinto principal ahora sí estas listo para presentar tus respetos. Este proceso puede dividirse en muchos pasos:

  1. Haz una reverencia discreta.
  2. Arroja una moneda gentilmente a la caja en frente de ti. La cantidad de dinero no importa; si utilizaste una moneda de 500 yenes no significa que haya mayor probabilidad de que tus plegarias se vuelvan realidad. Mucha gente cree que usar una moneda de 5 yenes incrementará sus probabilidades de encontrar pareja pues go-en es un homófono de la palabra japonesa para "relación". Sin embargo, esto no es más que una leyenda urbana, los dioses existieron antes que la aparición del yen.
  3. Toca la campana (si la hay) dos o tres veces avisar a los dioses que has llegado.
  4. Haz una profunda reverencia (de un ángulo de 90 grados) dos veces.
  5. Aplaude dos veces, con tu mano izquierda sutilmente en frente.
  6. Haz los honores, recordando agradecer al Dios también.
  7. Haz otra gran reverencia.

Visitando un templo

Las mismas reglas aplican como al visitar un santuario; reverencia antes de entrar, caminar por los lados, y purificarte en el chōzuya. Sin embargo, la manera en las que presentas tus respetos varía:

  1. Quema un poco de incienso (regularmente se ofrece en el templo); el aroma es alimento para el Buda. Encender el incienso con otro ya prendido es una aberración pues significa que estás tomando los pecados de otros.
  2. Haz una leve reverencia.
  3. Arroja una moneda de manera gentil a la caja frente a ti.
  4. Toca la campana dos o tres veces.
  5. Haz otra pequeña reverencia y presenta tus respetos juntando las palmas de tus manos pero no aplaudas. Se recomienda sostener un rosario mientras rezas. ¡No olvides agradecerle a Buda!
  6. Haz una última reverencia.

Después de presentar tus respetos

Después de presentar tus respetos, en los templos puedes adquirir ema, que son pequeñas placas de madera en las que puedes escribir tus deseos y colgarlas para ser recibidos por los dioses. Las hamaya que son "flechas santas" que la gente pone en casa para ahuyentar a los malos espíritus, y diferentes tipos de omamori, o amuletos para viajar seguros o para que un bebé llegue sin complicaciones, son recuerdos populares. Estampillas conmemorativas llamadas shuin se ofrecen en templos y santuarios por igual como memento de tu ritual.

Además, por solo 100 yenes puedes comprar un omikuji, pequeñas tiras de papel con presagios que —dependiendo de tu suerte— puedes quedártela o atarla a una soga. Aunque generalmente están escritas en japonés, algunos santuarios tienen copias en inglés. Los presagios omikuji se clasifican de la siguiente manera (de bien a mal):

  • Dai-kichi (大吉), gran bendición.
  • Chuu-kichi (中吉), bendición media.
  • Sho-kichi (小吉), pequeña bendición.
  • Kichi (吉), bendición.
  • Sue-kichi (末吉), bendición final.
  • Kyo (凶), maldición.
  • Dai-kyo (大凶), gran maldición.

Adicionalmente, las omikuji tienen consejos para diferentes aspectos del año venidero como viajes, relaciones, salud y deseos.

La próxima vez que vayas a un templo o santuario japonés, no solo tomes fotografías, vive la experiencia de ofrecer tus respetos siguiendo estos sencillos pasos.