Revive el pasado en Gion Corner

Tradiciones milenarias en una sola noche

Por Andrea Hinojosa   4/8/2016

La mejor manera para revivir el pasado tradicional de este país es dándose la vuelta en la noche por el Gion Corner.

Localizado en el rincón del Distrito Gion en Kyoto, el Gion Corner es un teatro donde se ofrece un espectáculo con una hora de duración en el cual se presentan varias artes del antiguo Japón.

Comienza con Chado, la ceremonia del té, en la cual invitan a dos espectadores a participar en este ritual famoso y tienen la oportunidad de probar el té.

Mientras tanto, en el escenario se presenta una función de Koto, un arpa japonés, el cual se usaba para Gagaku, un tipo de música especial para la corte. La música envuelve a uno e inmediatamente te hace sentir como si en realidad estuvieras presenciando una resurrección del Japón antiguo.

A un lado de esta presentación, se mostró el Kado, una tradición de arreglo de flores. Japón siempre ha sido reconocido por su profunda admiración y cuidado a la naturaleza, así que desde el siglo VI, con la llegada del budismo, se comenzó esta práctica para los altares religiosos. No fue sino hasta el siglo XVI que se usó para las ceremonias del té. Estos arreglos deben de ser simples, naturales y simbólicos. Hay dos estilos de arreglo, el Nageiri (donde se usaban elementos espirituales y religiosos) y el Moribana, el cual surgió durante el periodo Meiji.

A continuación, se presenta un acto que deja a uno boquiabierto. Comienza con unas flautas que cautivan inmediatamente tu atención: uno se encuentra frente a una imagen vívida del pasado. Este acto se llama Gagaku, la música de la corte, donde se presenta un baile y música tradicional en banquetes de la corte, en rituales sagrados y templos. Originalmente procede de China, pero a través del tiempo los japoneses lo modificaron y moldearon a su manera. Durante todo este acto, uno se siente hipnotizado por los movimientos del baile, el vestuario colorido y la música.

Después, se presenta una obra de teatro cómica conocida como Kyogen. Aunque está en japonés, te es dado un folleto donde viene la traducción en inglés de los diálogos de los personajes.  Es visto como un tipo de arte que consiste en un baile primitivo que incluía acrobacias, el cual se presentaba a la hora de la cosecha de arroz o como una súplica a los dioses para una abundante cosecha en festivales de santuarios. Este tipo de obra consistía en realismo, a diferencia del simbolismo de Noh, y sólo existen dos escuelas de Kyogen hoy día: las escuelas Okura e Izumi.

La dicción de los personajes es alto y muy exagerado, sus expresiones van a la mano también. Es una obra muy divertida y entretenida.

El siguiente acto es el Kyomai, el estilo de baile de Kyoto. Es presentado por dos geishas vestidas con colores vívidos y adornadas con flores, quiénes ofrecen dos bailes diferentes. Sus movimientos coordinados y equilibrados son hermosísimos, dan la impresión de ser muy frágiles y a la vez como si no fuera de este mundo.

El acto final es una presentación de Bunraku, una obra de títeres, donde se muestra un títere de una mujer de gran tamaño controlada por tres personas vestidas completamente en negro. Uno rápidamente pierde la noción de que es un títere controlado, ya que sus movimientos son tan reales que parece ser como si estuviera viva y tuviera control de sí misma. Es una experiencia bastante impresionante ver la manera en que se mueve y se expresa.

Escrito por Andrea Hinojosa
Miembro de JapanTravel

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