El mercado Ameyoko

Pasea por puestos y tiendas divertidas de Tokio.

Por Andrea Hinojosa   23/8/2016

Si quieres conocer donde encuentras de todo en Tokio, date la vuelta por el mercado Ameyoko, saliendo de la estación Ueno.

Un mercado al aire libre con dos largas calles que están llenas de tiendas y puestos que ofrecen todo tipo de cosas y comida, pero todo al estilo japonés.

Encuentras pachinkos, que son lugares para ir a apostar en juegos, donde te reciben a gritos personas disfrazadas y te invitan a jugar. Dentro hay largas filas llenas de máquinas y de hombres en traje jugando entre el bullicio de los sonidos electrónicos. Puedes decir que se asemejan a un casino.

Además, se encuentran lugares especiales para jugar videojuegos y juegos en máquinas, donde ofrecen un montón de juegos diferentes, y algunos tienen una decoración como de anime. Hay máquinas con el juego de la garra cuyos premios son peluches gigantescos, photobooths muy “kawaii” donde te puedes tomar fotografías que te agrandan los ojos y te dan la opción de decorarlas con un estilo muy de colegiala japonesa (de nuevo, “kawaii” o tierno). Es una experiencia muy divertida (y japonesa) de pasar el tiempo jugando. Hasta existen tiendas en este mercado que ofrecen entretenimiento audiovisual de contenido adulto; tienen tantas cosas sobre este tema que hay tiendas de hasta dos pisos.

Por otro lado, lo más famoso de este mercado es la variedad de comida que ofrecen. Encuentras todo tipo de mariscos, de todas las formas y tamaños, e incluso descubres nuevas especies marinas que no sabías que podías comer. Hay una diversidad increíble de frutas y tantos puestos de comida que la nariz se te alborota de muchos olores. Es altamente recomendable probar aquí mitarashi dango, unas brochetas de masa de arroz con una salsa de soya espesa muy típicas de Japón.

Uno se llega a encontrar múltiples puestos de ropa de todo tipo, zapatos, mochilas, bolsos, souveniers ¡y muchas cosas más!

Es muy animado este mercado, realmente es imposible aburrirse en este lugar.

Escrito por Andrea Hinojosa
Miembro de JapanTravel

Deje un comentario